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Saludos fans de la Ciencia Ficción!!!Me llamo Iván Avila y os doy la bienvenida a mi blog. En él encontraréis un espacio en el que compartir nuestras inquietudes, visiones y gustos sobre la Ciencia Ficción y la literatura Fantástica en general. Cada semana iré introduciendo un relato de cosecha propia, junto con comentarios sobre mis lecturas, recomendaciones, clásicos, novedades y demás historias.Espero que lo visitéis a menudo y paséis un buen rato leyendo y compartiendo conmigo nuestra pasión común por la Ciencia Ficción.
martes, 31 de enero de 2012
RESEÑA: "La Maldición de Chalion" de Lois McMaster Bujold.
Cuando hace unos años me decidí a echar un vistazo a la ciencia ficción anglosajona, ya sabéis que prefiero lo patrio, me encontré con dos nombres propios que destacaban sobre el resto por la cantidad de premios y menciones que atesoraban tanto a nivel de crítica como de público; estos dos eran Lois McMaster Bujold y Orson Scott Card. Pues bien, empecé por el autor del famoso "Juego de Ender" y no me pareció una obra tan fantástica, ni maravillosa como proclamaban. Igual me pasó con la serie de ciencia ficción de Miles Vorkosigan de Bujold, y ahí los dejé a ambos aparcados. Pero entonces, cayó en mis manos "La Maldición de Chalion", un libro de la reina de la CF que no era de CF. Me extrañó y le dí una oportunidad. Tengo que decir que me enganchó desde el principio y me encantó esta especie de ucronía medieval. El estilo es el mismo que en sus obras de CF: frases cortas, estilo sencillo pero muy visual y un ritmo endiablado. No es una trama demasiado compleja, como se estila ahora en la fantasía, que la hace imposible de seguir, pero es ante todo entretenida e identificable. Tal vez esta historia de fantasía esté más lograda o me haya atraído más que las otras de CF, no sé, pero os la recomiendo encarecidamente.
jueves, 26 de enero de 2012
RESEÑA: "Fluyan mis lágrimas, dijo el policía" de Philip K. Dick.
Me regalaron los Reyes Magos esta reedición de una de las obras más aplaudidas del gran escritor norteamericano, y la verdad es que comencé a leerla con fruición; sus "Cuentos Completos" me cautivaron hace ya más de diez años y de vez en cuando me llevo a los ojos alguna de sus novelas, pero no aprendo. Sinceramente creo que este autor se pierde en las largas distancias, divaga y reflexiona demasiado, rompiendo el ritmo de la narración con absurdas digresiones. Es su sello personal, vale, pues en su obra siempre están presentes lo absurdo y la locura, pero creo que no consigue crear novelas redondas o por lo menos de mi agrado. No sé si el hecho de que fuera un asiduo consumidor de LSD y otros estupefacientes tiene algo que ver con todo esto, pero de todas maneras, me reitero: sus relatos son impresionantes, pero sus novelas hacen agua y son meramente entretenidas. Lo siento por mí, que nunca aprendo...
jueves, 12 de enero de 2012
RESEÑA: "Mala Racha" de José Antonio Cotrina.
El que ahora es un famoso y flamante escritor de novelas para adolescentes, antes se dedicó a la ciencia ficción de calidad, y ésta es una de sus primeras obras y sin duda, junto a "Salir de Fase" (que gira sobre los mismos parámetros), la mejor. Un mundo en el que nuestro cerebro es un disco duro y los cuerpos, meros vehículos de nuestro ser, son intercambiables y desechables; en el que cada modelo de cuerpo está diseñado para un trabajo o función específica y cuando llegas a casa te lo quitas como si fuera un mono de trabajo y te pones otro cuerpo para salir de fiesta. Lo importante aquí, amigos, es el disco duro, no el cuerpo... (buen mensaje).
Bueno, en este mundo tan interesante que nos plantea Cotrina se despliega una trama casi policiaca, llena de acción e incluso sentimientos ( la introspección de el/la protagonista es sensacional), con un final brillante y esclarecedor.
Os la recomiendo, junto con "Salir de Fase". El público juvenil puede acercarse a toda su obra, no os defraudará.
Bueno, en este mundo tan interesante que nos plantea Cotrina se despliega una trama casi policiaca, llena de acción e incluso sentimientos ( la introspección de el/la protagonista es sensacional), con un final brillante y esclarecedor.
Os la recomiendo, junto con "Salir de Fase". El público juvenil puede acercarse a toda su obra, no os defraudará.
RESEÑA: "El Imperio contra Dios" de Andrés Díaz Sánchez.
Cuarta novela de este autor español, que empezó sus andanzas como editor del mítico fanzine "Sangre y Acero" hace ya más de una década y que novela a novela ha ido demostrando su madurez como escritor de fantasía y ciencia ficción. Desde mi punto de vista, esta última novela es la de mayor calidad literaria. Con un ritmo aparentemente lento - y digo aparente - nos va desgranando una detallada peripecia estelar a modo de space opera. La corrección gramatical es perfecta, las descripciones de personajes y lugares, minuciosas pero nunca aburridas, ni cortan la trama, de una acción sostenida, pero vibrante y continua. Sin embargo, su mayor acierto es la originalidad de la puesta en escena: un universo en guerra en el que no existen humanos.
Recomiendo una lectura sosegada y con tiempo de la novela, pues tiene cierta complejidad argumental y multitud de personajes y neologismo de invención propia. El resto de novelas de Andrés Díaz Sánchez se enmarcan dentro del género de la fantasía épica. Las dos primeras, "Los guerreros sin rostro" y "La maza sagrada" están bastante influenciadas por la obra de Robert Howard; sin embargo, ya en su tercera "El camino del acero" comienza a adoptar una voz propia y gana en calidad literaria. Esta evolución culmina con "El Imperio contra Dios", la más redonda, perfecta y original de todas.
jueves, 24 de noviembre de 2011
RELATO: Los Ciberpoetas.
El mundo en el que transcurre esta historia es un mundo real, no muy lejano en el tiempo, en el que los Gobiernos Planetarios proyectan armas químicas y bacteriológicas sobre sus propios ciudadanos con la finalidad y deliberado afán de acabar con la superpoblación de sus países, y en el que los recursos naturales son tan escasos ya, que no existe lugar en el planeta sin explotar por recóndito y lejano que se halle.
Los habitáculos en los que reside la población están diseñados como unidades independientes, donde los residuos de sus moradores son tratados y reciclados en compartimentos exclusivamente destinados para ello dentro del propio habitáculo. El espacio no abunda en este tiempo que os relato y ya no hay lugar para basureros ni plantas recicladoras de vidrio o metales.
Repito que lo Gobiernos aniquilan cada año de mil formas diferentes a sus ciudadanos para controlar la población del país... Y es que no hay espacio, de veras... Y para que unos puedan vivir, otros tienen que morir primero.
Pero no hablemos de eso. Hoy hay clase de Historia en el Colegio Paulo Menza de la capital de la Región Norte, un edificio luminoso y moderno, al que se le han incorporado todos los avances técnicos en la construcción de edificios públicos de máxima seguridad frente a terremotos o ataques enemigos. Un día más, los niños están aprendiendo cómo fue la vida en el planeta hasta llegar al punto en el que se encuentran.
Mauro despliega su ciberlibro e introduce el disco con el Tema 9 sobre los ciberpoetas. “Parece interesante” piensa para sí. “Cuanto menos, curioso”.
- ¿ Quiénes fueron los ciberpoetas ? - pregunta uno de los niños mutantes.
- Tranquilos, ahora lo leeremos y conoceremos quiénes fueron y qué hicieron estas personas por salvar nuestro planeta.
“Qué emoción” expresa para sí Mauro, que no se atreve a hablar, pues él es un niño normal, de clase baja, no un mutante. Y es que los mutantes son, por así decirlo, más inteligentes, guapos y atléticos que los niños nacidos de humanos no manipulados genéticamente ni vacunados contra todo tipo de enfermedades cuando aún son embriones. Éstos gozan de mayores aptitudes y salud que los no mutados. De hecho, el Gobierno sólo aniquila a los no mutados, más débiles que el resto, no inmunes a las armas químicas que el Gobierno dispersa para controlar el volumen de la población. ¿ Os acordáis del SIDA, el Ebola, el Antrhax o la neumonía asiática ? Pues a eso me refiero. Además, los mutados pueden aguantar perfectamente las asfixiantes temperaturas que se producidas por el deterioro de la capa de ozono en zonas antaño templadas del planeta.
- Venga, Mauro, enciende tu ciberlibro y léenos quiénes fueron estos personajes, los padres de la cultura actual.
La profesora es una mujer joven, alta, de cabello liso, largo y rubio, de brillantes ojos y desbordante cinismo. Sin duda una mutante más, una más de los elegidos para suceder al homo sapiens, creador de la nueva raza dominante. Un legado perfecto, sin duda.
Mauro conecta el interruptor. La pantalla se ilumina a la par que introduce el soporte informático en la ranura pertinente de acceso al CD-ROM.
Está muy nervioso; al fin y al cabo es un niño que se siente inferior y eso es lo peor que le puede ocurrir a una persona.
Aparecen las primeras letras en la pantalla líquida de su ciberlibro y comienza a leer...
- Manifiesto de los Ciberpoetas:
23/07/2017
“Los poetas cibernéticos somos un grupo de ecologistas e intelectuales que creemos que es un verdadero anacronismo que en pleno siglo XXI, siglo por excelencia de la tecnología y los avances científicos, todavía estemos inmersos en la cultura del papel. Por lo tanto:
Los poetas cibernéticos odiamos los libros.
En consecuencia, nuestros mayores enemigos son las industrias madereras, los fabricantes de muebles que se niegan a utilizar otros materiales para la construcción de puertas, armarios y demás; los obstinados editores y libreros, los vanidosos poetas que se mueren por ver plasmados sus versos en papel, bibliófilos del tres al cuarto y demás ralea. Por su culpa, se talan millones de árboles cada día y en poco más de cincuenta años habrán contribuido a que las condiciones de vida en el planeta Tierra sean deplorables.
Los poetas cibernéticos no arremetemos de ningún modo contra los lectores; ellos son una minoría menos obstinada y más fácil de disuadir del consumo obsesivo y posesivo de literatura en un soporte físico derivado de la madera ( se puede utilizar, entre otros argumentos, el alto precio de los libros ).
La Región Norte es la zona del planeta donde menos se lee y donde más libros se editan; por lo que vemos absurdo un derroche tal de papel para dejarlo pudrirse en las estanterías de las numerosas, bonitas y prestigiosas librerías y bibliotecas de nuestras ciudades. Acabemos con esta incongruencia.
¡ Reciclemos algo más que las cajas de cartón del Telepizza !
El saber no está en los libros, está en Internet. Todo el saber está en Internet.
Los poetas cibernéticos abogamos porque en un futuro inmediato la inmensa mayoría de la población se valga de los soportes informáticos como elementos en los que almacenar y transferir los saberes. No queremos cuadernos, ni folios, ni libros en las aulas, queremos ordenadores, disquetes y CD´s. Queremos agendas electrónicas y teléfonos móviles.
Deseamos que las nuevas generaciones de niños adoren los videojuegos; deseamos fervientemente que el mejor animal de compañía para nuestros hijos sea una videoconsola; es más, ése ha de ser su único juguete.
Los periódicos deben desaparecer. Proponemos pantallas informativas en las paradas de los autobuses en las que vengan reflejadas las noticias más relevantes del día.
Hay que alejar a las nuevas generaciones del hábito de la lectura sobre un soporte material basado en el papel. Hemos de proponer actividades alternativas para sus ratos libres. Programas de concienciación medioambiental y protección de nuestro sustento vital: los bosques. Sin ellos, el aire sería irrespirable.
Los poetas cibernéticos no pretendemos salvar el mundo, tan sólo ansiamos concienciar a la población de un mínimo comportamiento ecológico. Es por el bien de todos. Tal vez nosotros jamás veamos peligrar de manera escandalosa nuestras vidas, pero nuestros hijos y nietos maldecirán a sus antepasados por el desastroso legado que les estamos dejando”.
Mauro termina de leer estas últimas palabras realmente impresionado. “Así que fueron ellos” susurra en voz baja, casi imperceptible.
- ¡ Sí, estúpido, que te creías ! - le increpa uno de sus compañeros, que ha escuchado su callado comentario.
“Los mutantes parecen saberlo y oirlo todo” corrobora su triste mirada.
- Bueno, así que ya sabéis quienes fueron los ciberpoetas. Muchas personas creían que el aspecto cultural del libro de papel tenía mucha raigambre en el planeta, debido al largo tiempo que anduvo este soporte entre nosotros y al apego a ellos de gran parte de la población, pero no fue así, la revolución cultural de los ciberpoetas acabó con esa costumbre e hizo posible que el planeta se regenerase en parte o al menos pudiésemos seguir viviendo en él.
- Excepto los normales - asegura un niño mutante entre carcajadas. El resto le ríe inmediatamente el comentario. Ha resultado realmente gracioso.
- Por favor, niños - interrumpe la profesora.
Mauro se ruboriza y agacha la cabeza. Tiene doce años pero empieza a entender muchas cosas sobre el mundo en el que vive. Sabe de sobra que el futuro es de la otra raza, como dice su padre; que el hombre, contra todo pronóstico, seguirá poseyendo cabecillas dispuestos a sacrificar todo y controlar a todos por perpetuar unos años más la especie humana en el planeta. Jamás dejarán que las ratas y las cucarachas se erijan como los dominadores de la Tierra. No son dignos de ello; en cambio, los mutantes humanos sí.
El sonido del megáfono irrumpe en el cortante silencio de la clase y Mauro se siente en parte salvado. No soportaba más el bochornoso comportamiento de sus compañeros. Pliega su ciberlibro y sale corriendo.
Ya en la calle, más tranquilo, centra su pensamiento en los ciberpoetas. “Fueron ellos” se repite, pero sin encontrar un enlace directo con la aparición de esos malditos mutantes... “Quizá cuando sea mayor lo entenderé” reflexiona brevemente; y sin darse apenas cuenta, se encuentra ya frente a la puerta de su casa.
- ¡ Papá, mamá ¡ - grita Mauro al ver a sus padres en el salón, esbozando una enorme sonrisa.
Instantes después se funden los tres en un largo abrazo.
Los habitáculos en los que reside la población están diseñados como unidades independientes, donde los residuos de sus moradores son tratados y reciclados en compartimentos exclusivamente destinados para ello dentro del propio habitáculo. El espacio no abunda en este tiempo que os relato y ya no hay lugar para basureros ni plantas recicladoras de vidrio o metales.
Repito que lo Gobiernos aniquilan cada año de mil formas diferentes a sus ciudadanos para controlar la población del país... Y es que no hay espacio, de veras... Y para que unos puedan vivir, otros tienen que morir primero.
Pero no hablemos de eso. Hoy hay clase de Historia en el Colegio Paulo Menza de la capital de la Región Norte, un edificio luminoso y moderno, al que se le han incorporado todos los avances técnicos en la construcción de edificios públicos de máxima seguridad frente a terremotos o ataques enemigos. Un día más, los niños están aprendiendo cómo fue la vida en el planeta hasta llegar al punto en el que se encuentran.
Mauro despliega su ciberlibro e introduce el disco con el Tema 9 sobre los ciberpoetas. “Parece interesante” piensa para sí. “Cuanto menos, curioso”.
- ¿ Quiénes fueron los ciberpoetas ? - pregunta uno de los niños mutantes.
- Tranquilos, ahora lo leeremos y conoceremos quiénes fueron y qué hicieron estas personas por salvar nuestro planeta.
“Qué emoción” expresa para sí Mauro, que no se atreve a hablar, pues él es un niño normal, de clase baja, no un mutante. Y es que los mutantes son, por así decirlo, más inteligentes, guapos y atléticos que los niños nacidos de humanos no manipulados genéticamente ni vacunados contra todo tipo de enfermedades cuando aún son embriones. Éstos gozan de mayores aptitudes y salud que los no mutados. De hecho, el Gobierno sólo aniquila a los no mutados, más débiles que el resto, no inmunes a las armas químicas que el Gobierno dispersa para controlar el volumen de la población. ¿ Os acordáis del SIDA, el Ebola, el Antrhax o la neumonía asiática ? Pues a eso me refiero. Además, los mutados pueden aguantar perfectamente las asfixiantes temperaturas que se producidas por el deterioro de la capa de ozono en zonas antaño templadas del planeta.
- Venga, Mauro, enciende tu ciberlibro y léenos quiénes fueron estos personajes, los padres de la cultura actual.
La profesora es una mujer joven, alta, de cabello liso, largo y rubio, de brillantes ojos y desbordante cinismo. Sin duda una mutante más, una más de los elegidos para suceder al homo sapiens, creador de la nueva raza dominante. Un legado perfecto, sin duda.
Mauro conecta el interruptor. La pantalla se ilumina a la par que introduce el soporte informático en la ranura pertinente de acceso al CD-ROM.
Está muy nervioso; al fin y al cabo es un niño que se siente inferior y eso es lo peor que le puede ocurrir a una persona.
Aparecen las primeras letras en la pantalla líquida de su ciberlibro y comienza a leer...
- Manifiesto de los Ciberpoetas:
23/07/2017
“Los poetas cibernéticos somos un grupo de ecologistas e intelectuales que creemos que es un verdadero anacronismo que en pleno siglo XXI, siglo por excelencia de la tecnología y los avances científicos, todavía estemos inmersos en la cultura del papel. Por lo tanto:
Los poetas cibernéticos odiamos los libros.
En consecuencia, nuestros mayores enemigos son las industrias madereras, los fabricantes de muebles que se niegan a utilizar otros materiales para la construcción de puertas, armarios y demás; los obstinados editores y libreros, los vanidosos poetas que se mueren por ver plasmados sus versos en papel, bibliófilos del tres al cuarto y demás ralea. Por su culpa, se talan millones de árboles cada día y en poco más de cincuenta años habrán contribuido a que las condiciones de vida en el planeta Tierra sean deplorables.
Los poetas cibernéticos no arremetemos de ningún modo contra los lectores; ellos son una minoría menos obstinada y más fácil de disuadir del consumo obsesivo y posesivo de literatura en un soporte físico derivado de la madera ( se puede utilizar, entre otros argumentos, el alto precio de los libros ).
La Región Norte es la zona del planeta donde menos se lee y donde más libros se editan; por lo que vemos absurdo un derroche tal de papel para dejarlo pudrirse en las estanterías de las numerosas, bonitas y prestigiosas librerías y bibliotecas de nuestras ciudades. Acabemos con esta incongruencia.
¡ Reciclemos algo más que las cajas de cartón del Telepizza !
El saber no está en los libros, está en Internet. Todo el saber está en Internet.
Los poetas cibernéticos abogamos porque en un futuro inmediato la inmensa mayoría de la población se valga de los soportes informáticos como elementos en los que almacenar y transferir los saberes. No queremos cuadernos, ni folios, ni libros en las aulas, queremos ordenadores, disquetes y CD´s. Queremos agendas electrónicas y teléfonos móviles.
Deseamos que las nuevas generaciones de niños adoren los videojuegos; deseamos fervientemente que el mejor animal de compañía para nuestros hijos sea una videoconsola; es más, ése ha de ser su único juguete.
Los periódicos deben desaparecer. Proponemos pantallas informativas en las paradas de los autobuses en las que vengan reflejadas las noticias más relevantes del día.
Hay que alejar a las nuevas generaciones del hábito de la lectura sobre un soporte material basado en el papel. Hemos de proponer actividades alternativas para sus ratos libres. Programas de concienciación medioambiental y protección de nuestro sustento vital: los bosques. Sin ellos, el aire sería irrespirable.
Los poetas cibernéticos no pretendemos salvar el mundo, tan sólo ansiamos concienciar a la población de un mínimo comportamiento ecológico. Es por el bien de todos. Tal vez nosotros jamás veamos peligrar de manera escandalosa nuestras vidas, pero nuestros hijos y nietos maldecirán a sus antepasados por el desastroso legado que les estamos dejando”.
Mauro termina de leer estas últimas palabras realmente impresionado. “Así que fueron ellos” susurra en voz baja, casi imperceptible.
- ¡ Sí, estúpido, que te creías ! - le increpa uno de sus compañeros, que ha escuchado su callado comentario.
“Los mutantes parecen saberlo y oirlo todo” corrobora su triste mirada.
- Bueno, así que ya sabéis quienes fueron los ciberpoetas. Muchas personas creían que el aspecto cultural del libro de papel tenía mucha raigambre en el planeta, debido al largo tiempo que anduvo este soporte entre nosotros y al apego a ellos de gran parte de la población, pero no fue así, la revolución cultural de los ciberpoetas acabó con esa costumbre e hizo posible que el planeta se regenerase en parte o al menos pudiésemos seguir viviendo en él.
- Excepto los normales - asegura un niño mutante entre carcajadas. El resto le ríe inmediatamente el comentario. Ha resultado realmente gracioso.
- Por favor, niños - interrumpe la profesora.
Mauro se ruboriza y agacha la cabeza. Tiene doce años pero empieza a entender muchas cosas sobre el mundo en el que vive. Sabe de sobra que el futuro es de la otra raza, como dice su padre; que el hombre, contra todo pronóstico, seguirá poseyendo cabecillas dispuestos a sacrificar todo y controlar a todos por perpetuar unos años más la especie humana en el planeta. Jamás dejarán que las ratas y las cucarachas se erijan como los dominadores de la Tierra. No son dignos de ello; en cambio, los mutantes humanos sí.
El sonido del megáfono irrumpe en el cortante silencio de la clase y Mauro se siente en parte salvado. No soportaba más el bochornoso comportamiento de sus compañeros. Pliega su ciberlibro y sale corriendo.
Ya en la calle, más tranquilo, centra su pensamiento en los ciberpoetas. “Fueron ellos” se repite, pero sin encontrar un enlace directo con la aparición de esos malditos mutantes... “Quizá cuando sea mayor lo entenderé” reflexiona brevemente; y sin darse apenas cuenta, se encuentra ya frente a la puerta de su casa.
- ¡ Papá, mamá ¡ - grita Mauro al ver a sus padres en el salón, esbozando una enorme sonrisa.
Instantes después se funden los tres en un largo abrazo.
miércoles, 23 de noviembre de 2011
RESEÑA: "Estigia" de Ángel Torres Quesada.
Buenos, amigos, he aquí la última novela corta de este grande de la ciencia ficción hispana. Yo, como ferviente admirador de A. Thorkent y su Orden Estelar, me lo eche a los ojos y ¡bingo! Si estás buscando space opera ligera, con una intriga sencilla pero que te engancha desde el principio, este es tu tipo de literatura y Torres Quesada nunca defrauda. Si buscas algo más que pasar un buen rato enfrascado en peripecias estelares o una amena aventura espacial, ni te acerques al libro. Torres Quesada es lo que es y escribe lo que escribe. A estas alturas no vas a cambiar a ningún clásico, aunque haya quedado un tanto desfasado el hombre. Lo dicho: entretenida y sin pretensiones.
lunes, 17 de octubre de 2011
FLUYAN MIS LÁGRIMAS, DIJO EL POLICÍA de Philip K. Dick.
El mes que viene sale a la venta, por fin, la edición en castellano de este clásico de Philip K. Dick, ganador del prestigioso premio Nébula allá por el año 1974. La editorial Minotauro es la encargada de ponerlo a disposición de los ávidos lectores. Para mí, Philip Dick es el mejor escritor de Ciencia Ficción que me he echado a los ojos y, por supuesto, leeré esta novela y estoy convencido de no salir defraudado de sus páginas. Espero que hagáis vosotros lo mismo, y si os gusta, seguid por los cinco volúmenes de relatos, que en mi opinión son lo mejor de su literatura. Cientos de pequeños pelotazos de pura CF, pequeñas cargas de baja intensidad (por su extensión) que detonan tus ideas y se recrean en tu imaginación. Te harán pensar, pero también te harán soñar... Incluso puede que te animes a escribir...
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